Un caso resonante en Puerto Rico puso en el centro del debate el uso de la inteligencia artificial en el ámbito jurídico. El Tribunal de Distrito, bajo la dirección del juez Raúl M. Arias-Marxuach, sancionó económicamente a dos abogados que representaban a la Puerto Rico Soccer League en el litigio contra la Federación Puertorriqueña de Fútbol, la FIFA y la CONCACAF.
La sanción asciende a 24.492,10 dólares, suma que los letrados deberán abonar en concepto de honorarios y costas, luego de que el tribunal confirmara que presentaron escritos con más de cincuenta citas jurídicas inexistentes o incorrectas.
El magistrado destacó que la presentación de referencias a jurisprudencia inventada constituye una infracción grave a las Reglas de Conducta Profesional y a la Regla 11 del Procedimiento Civil Federal. Los documentos cuestionados motivaron que el tribunal exigiera explicaciones a los profesionales, quienes no lograron justificar su actuación.
Si bien los abogados negaron haber utilizado inteligencia artificial generativa, el juez subrayó que la magnitud de los errores sugería lo contrario. En cualquier caso, afirmó que la responsabilidad se configuraba independientemente de la herramienta utilizada, ya que los vicios en las citas vulneraban las normas procesales y éticas aplicables.
Cabe señalar que la suma reclamada inicialmente superaba los 58 mil dólares, pero el tribunal redujo un 60% del monto, considerando la situación económica de los sancionados y el efecto ejemplificador que ya había generado el caso, de amplia repercusión en Estados Unidos y Puerto Rico.
El fallo dispuso que el dinero se distribuya de la siguiente manera: 6.732 dólares para la CONCACAF, 12.401 para la FIFA y 5.357 para la Federación Puertorriqueña de Fútbol.
La decisión busca enviar un mensaje claro: el uso de herramientas tecnológicas en la práctica profesional debe ser responsable, y no puede servir de excusa para incumplir con los deberes de diligencia y veracidad que exige el ejercicio de la abogacía.
