La Justicia confirmó medidas para proteger el vínculo familiar ante situaciones de violencia

La Cámara de Apelaciones de Santa Rosa confirmó las medidas impuestas a un progenitor para acreditar la continuidad de su tratamiento psicológico y favorecer la revinculación familiar. Los informes interdisciplinarios señalaron episodios de violencia, manipulación emocional y decisiones que habrían profundizado el distanciamiento de los hijos respecto de su madre.

La Justicia de La Pampa rechazó el recurso presentado por un padre que cuestionaba las medidas establecidas en primera instancia dentro de un proceso vinculado con la situación familiar de sus hijos.

El progenitor había planteado que existía un tratamiento procesal desigual, argumentando que las exigencias relacionadas con la acreditación de su tratamiento psicológico recaían exclusivamente sobre él. También cuestionó la valoración realizada por la jueza de primera instancia respecto de la conflictiva familiar.

Sin embargo, al analizar el expediente, la Cámara tuvo especialmente en cuenta los informes elaborados por organismos especializados y equipos interdisciplinarios que intervinieron durante el proceso.

De acuerdo con esas evaluaciones, se habrían registrado distintos episodios de insultos, amenazas, presión emocional y conductas destinadas a dificultar el contacto de los niños con su madre.

Uno de los aspectos considerados especialmente relevantes fue la decisión del padre de trasladar unilateralmente a una de sus hijas a una institución educativa ubicada en la localidad de Macachín. Según los informes incorporados a la causa, esa decisión habría generado un nuevo obstáculo para la revinculación familiar y aumentado el aislamiento de la menor respecto de su entorno.

Los profesionales también recogieron manifestaciones de las niñas relacionadas con situaciones de temor frente a determinadas reacciones de su padre. Entre ellas se mencionaron gritos, silencios prolongados, amenazas y distintas formas de presión ante sus expresiones de voluntad.

En ese contexto, los equipos intervinientes describieron situaciones que excederían un conflicto familiar habitual y que fueron consideradas al momento de evaluar las medidas necesarias para preservar el bienestar de las menores.

También surgieron del expediente referencias a episodios de violencia verbal y física. Una de las adolescentes habría relatado un episodio en el que debió intervenir para retirar a su hermana del domicilio paterno, mientras que otras declaraciones hicieron referencia a insultos y expresiones intimidatorias durante traslados en vehículo y dentro del domicilio.

Otro elemento destacado fue la presunta utilización de mecanismos de presión emocional frente a la voluntad de las menores de permanecer con su madre. Según los informes, las niñas habrían manifestado temor a expresar libremente sus deseos por las posibles reacciones del progenitor.

Frente a este conjunto de elementos, la Cámara consideró que las medidas ordenadas en primera instancia encontraban respaldo en las constancias incorporadas al expediente y, por ello, resolvió mantenerlas.

La resolución pone nuevamente de relieve la importancia de la intervención de los equipos interdisciplinarios en los procesos de familia, especialmente cuando existen denuncias o indicadores de violencia y conflictos vinculados con la revinculación entre progenitores e hijos.

Fuente: Diario Judicial